La búsqueda de Kevin Hernández, el joven de 26 años desaparecido en Lamarque desde el 22 de febrero, sumó cuatro allanamientos, secuestro de armas, celulares y prendas de vestir. Además de un intenso rastrillaje en un desagüe señalado por perros adiestrados. Sin embargo, pese al despliegue policial y judicial, el joven todavía no aparece y la angustia en la comunidad crece con el paso de las horas.
Tras el reclamo de la familia del lunes por la noche, la Policía de Seguridad movilizó a todo el personal disponible en Valle Medio para hacer un barrido de la zona marcada por los perros. De la misma manera, con los datos recogidos por el personal de la Comisaría 17° y el acompañamiento en el lugar de la Jefa de Fiscales de Roca, Belén Calarco y la fiscal del caso Analía Álvarez, se solicitaron órdenes de allanamiento en cuatro lugares. La presencia del Subjefe de la Policía de Río Negro, Elio Tapia, ayer y del ministro de Seguridad Daniel Jara, hoy, quedó en claro que el caso tiene un tratamiento urgente.
Los procedimientos de ayer se realizaron a distintos puntos de la ciudad y a la zona de chacras. En total fueron cuatro allanamientos. En uno de los domicilios se secuestraron prendas de vestir y un arma blanca, que podrían estar relacionadas con el joven desaparecido. En otro, la Policía encontró celulares y una tumbera con munición, un hallazgo que encendió las alarmas. Además, en una tercera vivienda se incautaron más dispositivos móviles, que ahora serán sometidos a pericias. El cuarto procedimiento, en cambio, no arrojó resultados positivos.
Pero eso no fue todo. El grupo especial COER despliega desde hace días un rastrillaje minucioso en la zona de un desagüe, ubicado a pocos metros de la casa de la madre del joven, donde fue visto por última vez. Ese curso de agua fue marcado por perros adiestrados que siguieron un rastro que podría estar vinculado con Kevin. Llos efectivos trabajan con rigurosidad técnica, removiendo barro y residuos en busca de cualquier indicio que permita reconstruir qué pasó.
Mientras tanto, la familia recibió información directa de las autoridades, pero la incertidumbre pesa. Porque, aunque los allanamientos dejaron elementos que ahora deberán ser analizados, la realidad es una sola: Kevin Hernández no aparece.
La investigación continúa en plena etapa de recolección de pruebas. Los celulares secuestrados podrían aportar datos clave sobre las últimas comunicaciones de algunos de sus compañeros de consumo, ya que él no tenía celular cuando desapareció. Las prendas y el arma blanca serán peritadas para determinar si tienen relación con la desaparición. Sin embargo, hasta el momento no hay confirmación oficial sobre detenidos ni sobre una hipótesis firme.
Durante la mañana de hoy continuaron los rastrillajes en campo y las autoridades se reunieron nuevamente para analizar lo realizado, las pruebas con las que se cuenta y el estado de la investigación, que por ahora no tiene detenidos, ni sospechosos ni una hipótesis de la suerte que pudo correr Kevin Hernández.