Un intento de robo de un auto en el barrio Guido de Viedma terminó con tres hombres detenidos. Lo más llamativo: uno de ellos llevaba una tobillera electrónica y, pese a las restricciones, salió a delinquir. La maniobra fue detectada por las cámaras del Sistema Integral de Prevención del Delito, que guiaron a la Policía hasta lograr la captura.
Todo comenzó apenas pasadas la medianoche, cuando los operadores del 911 RN Emergencias visualizaron a tres sujetos intentando forzar un Chevrolet Corsa gris estacionado en Guido. La escena era clara: uno vestía campera verde y pantalón corto, el otro remera gris y chaleco negro. La alerta fue inmediata y un movil de la Comisaría 30° fue al lugar. Al advertir la presencia de los uniformados, los sospechosos escaparon por las escaleras del barrio, generando tensión en plena madrugada.
Sin embargo, la tecnología volvió a marcar el rumbo. Minutos después, las cámaras permitieron identificar a uno de los prófugos y confirmar que llevaba una tobillera electrónica de UADME. Ese detalle encendió todas las alarmas: el hombre, ya conocido en el ambiente delictivo, había violado las restricciones judiciales y estaba nuevamente en la calle, esta vez junto a dos cómplices.
Mientras tanto, el Gabinete de Criminalística preservaba la escena del vehículo dañado, levantando rastros y asegurando pruebas. La persecución continuaba en paralelo. A las 0:17, otra cámara detectó a dos individuos de similares características circulando por la rotonda Pagano en dirección a calle Cagliero. El seguimiento visual fue clave: a las 0:19, el móvil policial interceptó a los tres sospechosos y concretó la aprehensión.
Los tres delincuentes, conocidos en el ambiente delictivo, quedaron detenidos a disposición de la Justicia, que en las próximas horas le formulará cargos.