Un viaje soñado que terminó en golpe inesperado
Lo que había empezado como una parada obligada para registrar uno de los paisajes más emblemáticos de la Patagonia terminó en un fuerte golpe económico y emocional. Un creador de contenidos que viaja por el país junto a su esposa fue víctima de un robo mientras se encontraba en el sector del río Correntoso.
El hecho ocurrió a plena luz del día, en un área frecuentada por visitantes y con movimiento constante. Cuando regresó al estacionamiento, encontró su vehículo con signos de haber sido forzado. Del interior habían desaparecido un dron y un lente fotográfico, herramientas centrales para el trabajo audiovisual que realiza en cada destino.
Un robo selectivo y en minutos
El delincuente o los delincuentes actuaron con rapidez. Dentro del auto había otros objetos de valor que no fueron sustraídos, lo que evidencia que revisaron el interior y eligieron qué llevarse. El dron y el lente representan no solo una inversión importante, sino también parte esencial del contenido que produce en cada lugar que visita.
La situación generó desconcierto en un punto turístico que suele promocionarse como seguro y familiar. La modalidad —forzar el vehículo en pleno día y en una zona concurrida— encendió la alarma entre quienes frecuentan el lugar.
Impacto económico y angustia
El robo no solo significó una pérdida económica considerable, sino que puso en duda la continuidad del viaje. El creador de contenidos tenía previsto seguir recorriendo distintos puntos del país para mostrar paisajes y experiencias, pero el faltante de equipamiento altera por completo esa planificación.
Más allá de lo material, el episodio dejó una sensación amarga en medio de un recorrido pensado para resaltar lo mejor de cada destino. La escena de un auto violentado en un entorno natural que atrae a miles de turistas cada año refuerza una preocupación que crece cada vez que se repiten estos hechos.
Preocupación en un punto clave del turismo
El río Correntoso es uno de los sitios más fotografiados y visitados de Villa La Angostura. Que un robo ocurra en ese contexto y en horario diurno impacta directamente en la percepción de seguridad.
El caso vuelve a poner bajo la lupa la necesidad de extremar cuidados en zonas turísticas y deja una advertencia clara para quienes estacionan en espacios abiertos: incluso en lugares concurridos, el riesgo existe.
Mientras el viajero evalúa cómo continuar su recorrido, el episodio deja una imagen difícil de ignorar: en uno de los paisajes más admirados de la Patagonia, la inseguridad también encontró su lugar.