Desde el sábado pasado, las represas hidroeléctricas del Comahue (Alicurá, El Chocón, Piedra del Águila y Cerros Colorados) ya son administradas por las empresas ganadoras de las respectivas licitaciones que se llevaron a cabo a través de un proceso de privatización, que derivó en la definición de numerosas compañías como las flamantes concesionarias que se harán cargo de explotación de los complejos por los próximos años.
La noticia fue confirmada por el Ministerio de Economía de la Nación que conduce Luis “Toto” Caputo a través de un comunicado.
“Desde este momento, y conforme al régimen transitorio establecido por la Secretaría de Energía del Ministerio de Economía de la Nación, las nuevas operadoras asumen la gestión sin interrupciones en la operación, el despacho y la comercialización de energía dentro del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), garantizando la continuidad plena del servicio mientras se completan los procedimientos administrativos definitivos”, esboza el comunicado de la cartera.
“Además de la oferta económica ya abonada al Estado Nacional, los adjudicatarios deberán realizar un rebumping integral de las centrales: un conjunto de obras de modernización, renovación y actualización tecnológica estimado en alrededor de US$400 millones, destinado a extender la vida útil de los equipos, mejorar la eficiencia y elevar los estándares de seguridad operativa de los complejos hidroeléctricos. Estas inversiones forman parte de las obligaciones contractuales que deberán ejecutar en los próximos años”, añade el comunicado.
Las empresas adjudicatarias son Edison Inversiones SAU (se quedó con el control de Alicurá y Cerros Colorados por alrededor de US$224 millones), BML Inversora SAU (se quedó con el manejo de El Chocón por US$235 millones) y Central Puerto SA (se quedó con el control de Piedra del Águila por US$245 millones).