La localidad chubutense de Epuyén atraviesa una situación crítica debido a los incendios forestales que afectan a la región desde el año pasado. El intendente José Contreras confirmó que el fuego ya destruyó más de cien viviendas, sumando los siniestros ocurridos en 2025 y los registrados en lo que va de 2026.
“Este año hubo 37 viviendas afectadas. Si sumamos lo ocurrido el año pasado, superamos ampliamente el centenar solo en Epuyén”, explicó el jefe comunal en declaraciones públicas, al dar cuenta del impacto social que atraviesa la comunidad.
Reconstrucción y plazos estimados
Contreras aseguró que las casas destruidas en 2026 serán reconstruidas en un plazo estimado de tres meses, de acuerdo con lo informado por las empresas constructoras que intervendrán en el proceso.
“Se van a levantar en los mismos lugares. Esta experiencia tiene que servir para reforzar la prevención”, sostuvo el intendente, al remarcar la necesidad de avanzar en políticas de mitigación y planificación ante eventos extremos.
Daño ambiental y situación de los incendios
El impacto de los incendios no se limita a lo urbano. El intendente describió un panorama ambiental desolador en la comarca andina. “Ya no queda una montaña con verde natural. Solo queda el pueblo. Fueron dos catástrofes en dos años seguidos”, afirmó.
Si bien las lluvias de los últimos días trajeron algo de alivio, Contreras explicó que durante casi un mes la situación fue extrema. “Sirvió para que los brigadistas puedan trabajar más cómodos”, indicó, en referencia a las tareas de control y enfriamiento de focos activos.
Investigación en curso y alcance regional
La investigación sobre el origen de los incendios en Epuyén continúa en manos de la Justicia. “No se pudo determinar aún qué pasó. El fiscal dijo estar más avanzado sobre los acelerantes y esperamos que se encuentren los responsables”, señaló el intendente.
Los incendios también afectan a El Hoyo, El Maitén y Cholila, además de zonas de provincias vecinas, lo que refuerza la dimensión regional de la emergencia.
En ese contexto, el Gobierno nacional declaró la emergencia ígnea en Santa Cruz mediante el decreto 80/2026, ante las condiciones de sequía prolongada, altas temperaturas y actividad eléctrica que incrementan el riesgo de incendios en toda la Patagonia.