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Sábado 10 de Enero, Neuquén, Argentina
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¡Milagro en el Frey!: Cayó seis metros al vacío y se salvó de casualidad

El macizo del Catedral fue el escenario de una tarde de terror. Un hombre voló seis metros hacia el abismo y terminó con un tobillo destrozado, mientras el fantasma de los incendios sobrevuela una zona donde el calor y la imprudencia no dan tregua.

Viernes, 09 de enero de 2026 a las 18:31
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Este viernes, el corazón de la montaña en Bariloche, volvió a latir con fuerza, pero de puro susto. Un joven escalador, de unos 30 años, sintió el frío del vacío en la zona del Refugio Frey. Fueron seis metros de caída libre, un impacto seco contra la piedra y el dolor insoportable de un tobillo que dijo "basta". Allí quedó, atrapado en las alturas, mientras el sol quemaba y el suelo, seco como la lengua de un náufrago, recordaba que cualquier chispa hoy es sentencia de muerte.

En primer lugar, la emergencia rompió el silencio de la tarde. La Comisión de Auxilio tuvo que trepar donde pocos llegan, porque en la montaña, cuando las piernas fallan, el regreso es un calvario imposible. El accidentado no podía dar un paso y la sombra de una tragedia mayor se proyectaba sobre el bosque reseco.

Por otro lado, el ruido de las hélices cortó el aire cerca de las cinco de la tarde. Un helicóptero tuvo que hacer lo que el terreno negaba: sacar al herido antes de que la noche o la mala suerte complicaran todo. El operativo fue una carrera contra el reloj y contra un clima hostil que tiene a Bariloche bajo una alerta roja invisible, con senderos que son verdaderas trampas de fuego latente.

Asimismo, el operativo desnudó una realidad que asusta. Mientras los recursos se concentran en un rescate, el resto de la cordillera queda a merced de la sequedad extrema. La presencia de uniformados en los alrededores no alcanza para calmar el miedo de los vecinos, que ven cómo el tránsito de gente en zonas de difícil acceso es un peligro que crece minuto a minuto.

Finalmente, el hombre llegó a tierra firme, consciente pero marcado por el golpe. Lo llevaron al hospital con el cuerpo herido, pero la verdadera herida es la que tiene el paisaje: un territorio vulnerable, castigado por el calor y al borde del colapso ambiental. Hoy fue un tobillo, mañana puede ser el fuego que lo devore todo.

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