Los brigadistas no solo enfrentan condiciones extremas en la lucha contra el fuego, sino también situaciones de violencia cuando intentan hacer cumplir las medidas de prevención. Este hecho se registró en la zona de El Manso, sobre la Ruta Provincial 83, kilómetro 22, cuando un trabajador del Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF) fue agredido con un arma blanca luego de solicitar que se apagara un fuego encendido en un camping del sector. El hombre, que regresaba de cumplir funciones, sufrió una lesión en un dedo y debió recibir atención médica.
El hecho ocurrió en el contexto de las restricciones vigentes por el riesgo extremo de incendios forestales, que prohíben encender fogones en áreas rurales y turísticas. Según el testimonio de la esposa del brigadista, el conflicto se originó el martes, cuando turistas alertaron sobre un fuego de gran magnitud en un camping cercano. Preocupados, señalaron: “Sabemos que su marido trabaja en el SPLIF y sabemos que no se puede hacer fuego”.
Aunque se encontraba de franco, el brigadista dio aviso a un compañero que estaba de guardia, quien se acercó al lugar y pidió de manera respetuosa que apagaran el fuego. De acuerdo a la denuncia, esta situación generó el enojo del propietario del camping, que reaccionó de forma agresiva.
La tensión escaló al día siguiente, cuando el brigadista regresaba de cumplir funciones y llegó con el móvil oficial hasta la tranquera de la subcentral. Allí, según relataron, el hombre lo estaba esperando armado con un cuchillo. “De la nada lo quiso apuñalar, le pegó trompadas y le cortó el dedo”, señaló la mujer, detallando que su esposo vestía el uniforme del SPLIF al momento del ataque.
El trabajador sufrió una lesión en una de sus falanges y fue atendido por personal médico. La familia denunció además haber recibido amenazas posteriores, tanto de manera presencial como telefónica. “Estamos todos amenazados, nos dijo que lo iba a volver a agarrar”, afirmó la esposa del brigadista. Autoridades provinciales remarcaron que se trata de un ataque inadmisible y que se brindará acompañamiento al trabajador y su familia.