Como si del ave fénix se tratase, aquella criatura que según la mitología griega arde en llamas al momento de morir para luego renacer de sus propias cenizas, el Movimiento Popular Neuquino (MPN) busca su resurrección política tras dos años de escaso accionar, luego de lo que fue en abril del 2023 la derrota del espacio y la pérdida por consiguiente de la Gobernación provincial después de 62 años de absoluta hegemonía.
El 9 de septiembre de este año vencen los mandatos de las autoridades vigentes del MPN, que hoy está en manos del exgobernador Omar Gutiérrez (Junta de Gobierno) y del también exmandatario provincial, Jorge Sapag (titular de la Convención).
De acuerdo a lo que indica su Carta Orgánica, el Movimiento Popular Neuquino debe convocar a elecciones internas para renovar a sus autoridades dos meses antes, es decir el 9 de julio. Además, la contienda debe realizarse dentro de los 45 días posteriores a la convocatoria.
Más allá de esto, lo concreto es que puertas adentro del partido hay poco ruido. La derrota en los comicios gubernamentales que sufrió el MPN a manos de un exmiembro del espacio como Rolando Figueroa dejó grogui al Movimiento, que ahora intentará reactivarse porque, en el horizonte no tan lejano, aparecen las elecciones 2027.
El objetivo es claro: volver a ganar la Gobernación provincial bajo un escenario incierto, ya que Rolando Figueroa todavía no manifestó tener intenciones de ser reelecto, aunque sí aclaró que es algo que se verá más adelante.
No está de más decir que Figueroa en la actualidad tiene el apoyo de numerosos intendentes que hoy se consideran parte del Movimiento Popular Neuquino, pero que han puesto sus lealtades del lado del líder de La Neuquinidad. A eso hay que sumar el respaldo de exjefes comunales y del bloque completo de diputados en la Legislatura.
Sin embargo, hay quienes no comulgan del todo con la idea de darle un total respaldo político a Figueroa, con lo cual podría aparecer una corriente ideológica que fomente la presentación del partido como tal en los comicios gubernamentales del año entrante.
Pero para eso primero será clave la renovación partidaria que deberá consumarse en los próximos meses. Las caras del nuevo MPN todavía no están, pero lo más probable es que tanto Jorge Sapag como Omar Gutiérrez se corran para darle lugar a las nuevas generaciones.
Un exintendente empenista deslizó hace días a MejorInformado que “hay hermetismo. Después de marzo se va a definir todo. Estamos esperando que Rolando Figueroa nos marque una línea a nuestro sector en particular, pero estamos todos igual. Desde que perdimos la Provincia, no se mueve nada”.
Tras dos años de un profundo silencio de radio, el 2026 promete ser de mayor actividad para el MPN, que empieza a trazar su estrategia política para ver cómo se perfila de cara a la contienda del 2027, donde también habrá disputas en todos los municipios de la jurisdicción.