El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) ya no es un proyecto en papeles: es una obra concreta, visible y en marcha, que atraviesa Río Negro de punta a punta y empieza a marcar un antes y un después en la historia energética de la provincia. El Gobierno rionegrino confirmó que durante el último año se completaron 437 kilómetros de tendido de ductos entre Allen y Punta Colorada, uno de los tramos más ambiciosos jamás ejecutados en la región.
Con esos números sobre la mesa, la obra ingresó en una etapa decisiva. Las pruebas hidráulicas ya alcanzaron el 84% del trazado, mientras continúan los trabajos en estaciones de bombeo, válvulas, cruces especiales y la terminal marítima que permitirá exportar petróleo al mundo desde el Golfo San Matías.
En ese contexto, el gobernador Alberto Weretilneck recorrió recientemente los avances en Punta Colorada, donde se construyen seis enormes tanques de almacenamiento que formarán parte de la futura terminal de exportación. Allí remarcó la magnitud de un proyecto que no solo potencia a Río Negro, sino que posiciona a la Argentina en el tablero energético internacional.
Pero el VMOS no avanzó por casualidad. A lo largo del último año se alcanzaron hitos técnicos y políticos clave. Entre ellos, un acuerdo de inversión que prevé más de 1.000 millones de dólares en 13 años, con reglas claras: 80% de mano de obra local y prioridad de compras en la provincia. Un dato que empieza a sentirse fuerte en el territorio.
Además, en noviembre se celebró la última soldadura automática en el ingreso a la terminal de Punta Colorada, un momento simbólico que cerró una de las etapas más complejas del tendido troncal. Desde entonces, el foco está puesto en la integración final del sistema.
Según el informe técnico presentado por la Secretaría de Hidrocarburos, el tendido principal ya está completo y se avanza en distintos frentes. En la cabecera Allen, continúan los trabajos en los tanques TK-7 y TK-8, junto a sistemas contra incendios y obras civiles. En paralelo, ya se instalaron 13 de las 28 válvulas de bloqueo, fundamentales para la seguridad operativa.
Uno de los puntos más sensibles es el cruce del río Negro, donde se ejecutan tareas preparatorias para la perforación direccional en la margen norte, mientras que en la margen sur ya hay tramos soldados y probados, listos para su inserción. También avanzan las estaciones de bombeo, tanto en Chelforó como en la futura Estación 2, y la terminal de Punta Colorada, donde ya están construidas las bases de los seis tanques y hay tres en plena ejecución.
Detrás de los caños y las cifras, hay otro dato que el Gobierno provincial remarca con fuerza: el impacto laboral. En una inspección oficial realizada en octubre, se registraron 420 trabajadores activos, de los cuales 360 eran rionegrinos, superando lo exigido por la normativa. Weretilneck fue tajante: “Lo prometimos y lo cumplimos”, al señalar que el VMOS ya generó más de 5.000 empleos, directos e indirectos.
Ahora, con el tendido terminado, el desafío es el tramo final: completar pruebas, cerrar cruces, montar válvulas, terminar estaciones y acelerar la infraestructura de la terminal marítima. El objetivo es claro y ambicioso: que a principios de 2027 comiencen las primeras exportaciones de petróleo desde Río Negro.