Este 13 de enero, en el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, se busca concientizar sobre la importancia de identificar los primeros síntomas del trastorno que afecta a millones de personas en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 332 millones de personas la padecen, y alarmantemente, la tasa de incidencia está aumentando entre los adolescentes. En este contexto, en esta jornada no solo se resalta la importancia de hablar de salud mental, sino también de tomar medidas activas para reconocer y brindar apoyo a quienes lo necesitan.
En una entrevista en Verano de Primera por AM550 con la presidenta del Colegio de Psicólogos de Neuquén, Sabrina Contreras, se abordaron diversas señales que pueden alertarnos sobre un posible trastorno depresivo, tanto en nosotros mismos como en las personas de nuestro entorno. "Es crucial que aprendamos a identificar los síntomas para poder actuar a tiempo", destacó.
La psicóloga subrayó que, aunque solo un profesional puede diagnosticar una depresión, hay señales visibles que pueden indicar que alguien necesita ayuda.
"Un cambio en los hábitos diarios, como perder el interés en actividades que antes gustaban, cambios en los patrones de sueño, o alteraciones en el apetito son algunos de los primeros signos. También es común notar una falta de energía o una pérdida de cuidado personal, como dejar de bañarse o vestirse adecuadamente", explicó.
La depresión, según Contreras, es un trastorno complejo que afecta al estado de ánimo y puede llevar a quienes la padecen a sentirse completamente desmotivados. A menudo, los individuos afectados se sienten atrapados en un ciclo de desesperanza, lo que puede hacer que incluso las tareas más cotidianas se vuelvan abrumadoras. Sin embargo, no todo es tan sencillo de identificar. La psicóloga explicó que algunas personas pueden simplemente parecer "cansadas" o desinteresadas por un corto período, lo cual no siempre es indicativo de depresión.
"Si estos cambios se mantienen durante más de dos semanas, es momento de considerar buscar ayuda profesional", señaló.
Vulnerabilidad en grupos específicos
La depresión no solo afecta a los adultos; los adolescentes y los adultos mayores son dos grupos particularmente vulnerables. En el caso de los adolescentes, uno de cada siete jóvenes entre 10 y 19 años padece algún tipo de trastorno mental, lo que incluye la depresión.
En cuanto a los adultos mayores, la soledad y el aislamiento social pueden exacerbar los síntomas, haciendo aún más difícil para ellos pedir ayuda o reconocer que están atravesando una crisis emocional. "Es importante que estemos atentos a los grupos más vulnerables, que muchas veces no tienen las herramientas para expresar lo que sienten", destacó Contreras.
La importancia de hablar y buscar ayuda
Uno de los mayores desafíos en torno a la depresión es el estigma que aún existe en muchas sociedades respecto a los trastornos mentales. Muchas personas se sienten avergonzadas o temen ser juzgadas si expresan que necesitan ayuda. Sin embargo, expertos como Contreras insisten en que hablar abiertamente sobre salud mental es el primer paso para normalizar la situación y brindar apoyo.
"Es esencial tener espacios donde se pueda hablar sin prejuicios, para que las personas puedan empezar a preguntarse cómo están, si necesitan ayuda o si alguien a su alrededor la necesita", señaló.
Además de la importancia de hablar, Contreras resaltó la necesidad de brindar apoyo continuo. El diagnóstico y tratamiento de la depresión deben ser realizados por profesionales de la salud mental, como psicólogos o psiquiatras, pero el entorno cercano juega un rol crucial en la identificación temprana de los síntomas y en la motivación para que la persona busque ayuda. "Si notas que alguien cercano está pasando por un momento difícil o mostrando cambios drásticos en su comportamiento, no dudes en acompañarlo a consultar a un profesional", recomendó.
Es en este contexto que la prevención juega un rol fundamental. La Organización Mundial de la Salud advierte que la depresión es una de las principales causas de suicidio, especialmente en jóvenes entre 15 y 29 años. Es por eso que la prevención, a través de la identificación temprana, el acompañamiento emocional y la búsqueda de ayuda profesional, puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Desafíos de la Ley Nacional
La Ley Nacional 26.657 de Salud Mental, promulgada en 2010, busca garantizar los derechos de las personas con trastornos mentales y promover su tratamiento y rehabilitación. Sin embargo, según Contreras, el principal desafío radica en la implementación efectiva de la ley y los recursos necesarios para su cumplimiento. "Aunque la ley es innovadora y fundamental, la realidad es que la asignación de recursos sigue siendo insuficiente. Necesitamos más inversión en infraestructura y profesionales para que la ley cumpla su objetivo de garantizar la salud mental de todos", afirmó.