El mercado de pases no viene siendo benévolo con Cipolletti de cara al comienzo de un nuevo Federal A y la famosa base se rompió definitivamente a partir de la salida de Cristian Ibarra a Olimpo.
Los bahienses ya se habían asegurado al mediocampista central Agustín Stancato y ahora sumaron al delantero que tuvo una brillante primera mitad de temporada en el 2025 de la mano de Daniel Cravero en el banco de suplentes, pero que ya dijo adiós y se mudará al sur de la provincia de Buenos Aires.
Ambos jugadores, sumados bajo la gestión del Chango en el Albinegro, serán rivales desde marzo, en una estructura comandada por Carlos Mungo, viejo conocedor de la categoría que no dejó escapara a ninguno de los dos valores.
Es cierto que Ibarra terminó un flojo 2025 en La Visera. Durante la segunda fase no marcó ni un gol en el tramo decisivo y el Nonagonal lo tuvo como una gran decepción individual. Sin embargo, los 12 tantos durante la fase regular fueron brillantes y llamó la atención de todo el país.
Por sus números tan contundentes, Cipo tocó para retenerlo con mucha anticipación, pero el poderío bahiense por ascender es tremendo de cara al 2026 y todo quedó en promesas.
Douglas Haig de Pergamino había sido otro de los clubes de la divisional que había demostrado interés en él por lo que retenerlo se había vuelto una misión sumamente costosa para un conjunto rionegrino que aún purga por el armado del nuevo presupuesto.
Los nuevos
Hasta el momento, las únicas caras nuevas que Cipolletti logró contratar son las del marcador central Marcos Pérez y las del delantero Sebastián Jeldrés.
La intención del cuerpo técnico es volver a las prácticas en el mes de febrero para encarar la preparación con el nuevo plantel.