¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Jueves 01 de Enero, Neuquén, Argentina
Logo Am2022
PUBLICIDAD

Bariloche: cayó Maximiliano Baez, el último de los presos fugados de la Comisaría 28°

Jueves, 01 de enero de 2026 a las 13:09
PUBLICIDAD
Maximiliano Baez fue recapturado después de la fuga de la Comisaría 28°

Los días de Maximiliano Báez, de 35 años, prófugo, se terminaron. Fue uno de los tres internos que protagonizaron una escandalosa evasión por una ventana de un calabozo de la Comisaría 28° de Bariloche, junto a Juan Pablo Vera (19) y Daniel González (31), Tras varias semanas de incertidumbre, su captura marca el cierre de la huida. Los otros dos internos cayeron a las pocas horas.

Todo comenzó con la huida conjunta de los tres internos, durante las primeras horas de la noche del 7 de diciembre. Báez, Vera y González lograron escapar tras romper los barrotes de una ventana de un calabozo de la Comisaría 28° en el sector del Alto de la ciudad. A partir de allí, se montó un operativo de seguridad con el personal de todas las unidades abocados a la búsqueda y la Brigada de Inteligencia haciendo averiguaciones de dónde podrían estar aguantando.

El 9 de diciembre, a poco más de 24 horas del escape, la tarde, la tensión se trasladó al barrio Arrayanes. Allí, Vera caminaba por calle Michay, creyendo que la rutina barrial lo protegería. Sin embargo, un empleado policial que se encontraba de civil lo reconoció y dio aviso. Lo que siguió fue un operativo que se extendió hasta Lengas al 800: el joven de 19 años intentó escapar, se resistió con desesperación, pero finalmente fue reducido y trasladado nuevamente a la unidad. La escena, presenciada por vecinos, dejó la sensación de un arresto improvisado más que de un despliegue planificado.

En contraste, Daniel González optó por presentarse de manera voluntaria en la comisaría, acompañado por su madre, menos de 24 horas después de la fuga. Su decisión, lejos de ser heroica, reflejó el peso de la presión social y familiar. La imagen de un hombre de 31 años  entrando a la dependencia policial junto a su madre expuso la fragilidad de la fuga y la imposibilidad de sostenerla en el tiempo.

El turno de Báez
Finalmente, la captura de Maximiliano Báez cerró el círculo. El hombre de 35 años, considerado el más experimentado del trío, había logrado mantenerse oculto durante más tiempo. Pero la calma se quebró: su localización y arresto pusieron fin a la aventura que lo había convertido en protagonista involuntario de titulares y rumores. 

Maximiliano Baez tenía un revólver escondido en la pantorrilla

El hombre que debe cumplir con 2 años y 5 meses de prisión, fue capturado durante las primeras horas de la mañana del 31 de diciembre. Estaba en la calle Cacique Prayel al 5000, y fue detectado tras un llamado que alertó sobre su presencia. Al llegar al lugar, los uniformados lo encontraron junto a una mujer de 25 años. La intervención fue inmediata y cuidadosa, teniendo en cuenta el historial del sospechoso.

Al avanzar con la identificación, los policías detectaron que el sujeto ocultaba un arma de fuego en la pantorrilla. Se trataba de un revólver cargado con municiones, lo que elevó de manera significativa el nivel de riesgo del procedimiento. El escenario se volvió aún más tenso cuando la joven que lo acompañaba reaccionó de manera violenta al advertir que los días de Báez en libertad se habían terminado. En ese contexto, intentó agredir a los efectivos intervinientes, obligando a reforzar el operativo y a proceder también con su aprehensión por atentado a la autoridad.

Ahora, se espera que en las próximas horas el Ministerio Público solicite la audiencia de formulación de cargos para acusarlo por la fuga, que incrementará en algunos meses su condena original.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD