Un insólito robo ocurrió este domingo, cerca de las 2 de la madrugada, en una concesionaria de autos situada en la intersección de la avenida Beiró y Lavallol, en el barrio porteño de Villa Devoto.
Según se informó, tres delincuentes ingresaron al local durante la noche y sustrajeron 60 mil dólares en efectivo junto a una colección de camisetas de fútbol firmadas por exjugadores y futbolistas en actividad.
La zona donde ocurrió el hecho es de alto tránsito nocturno, con numerosos bares y locales gastronómicos, lo que refuerza el interés de la investigación sobre cómo se concretó el robo sin ser advertidos.
Las cámaras y la hipótesis de un robo planificado
El robo quedó registrado por las cámaras de seguridad del local, cuyas imágenes ya están en poder de las autoridades. En los videos se observa a los delincuentes ingresar con tranquilidad y desplazarse con conocimiento del lugar.
Uno de los datos relevantes es que la alarma del comercio habría sido desconectada, lo que refuerza la hipótesis de que los autores realizaron tareas de inteligencia previas al hecho. La Policía analiza las imágenes para intentar identificar a los responsables.
“La plata se vuelve a generar, quiero las camisetas"
La víctima del robo relató que los ladrones se llevaron entre 100 y 150 camisetas de fútbol firmadas, que habían sido obsequios de clientes y conocidos vinculados al deporte a lo largo de los seis años de actividad de la empresa.
“Lo que más nos duele es haber perdido el recuerdo. En los seis años que tenemos la empresa, varios clientes que son jugadores nos regalaron camisetas y eso uno lo valora”, expresó.
Además, señaló que entre las prendas robadas predominaban camisetas de Boca y River, y agregó: “Supieron elegir porque seguro son las que mejor pueden revender”.
La camiseta de Messi que no fue robada
Entre las prendas que estaban en la concesionaria había una camiseta firmada por Lionel Messi, capitán de la Selección Argentina. Sin embargo, los delincuentes no se la llevaron.
“Un vecino la regaló firmada por él y no se la llevaron. Es raro porque no está dedicada y la pudieron haber vendido”, explicó la víctima. El dato llamó la atención tanto de los investigadores como del entorno del comerciante.