La provincia de Neuquén dio inicio a la temporada anual de recolección de piñones, una actividad tradicional en la zona cordillerana que este año volverá a realizarse bajo reglas estrictas. La normativa establece con claridad quiénes pueden recolectarlos y en qué lugares está permitido hacerlo.
La autorización alcanza únicamente a residentes de los departamentos Aluminé, Picunches, Loncopué y Ñorquín. En todos los casos, la cosecha debe destinarse principalmente al consumo personal y sólo puede realizarse en áreas habilitadas.
También están incluidos habitantes permanentes o temporales de distintos parajes cordilleranos, como Cochicó-Sainuco, Kilka, Lonco Luan, Cuenca del Litrán, Paso del Arco y Pino Hachado, además de pobladores vinculados a áreas naturales protegidas como Caviahue-Copahue, Chañy y Batea Mahuida.
¿Quiénes pueden juntar las semillas?
La reglamentación provincial contempla además situaciones especiales para comunidades mapuche, pobladores rurales y habitantes de zonas cercanas a los bosques de araucaria. En estos casos, las autoridades pueden autorizar cupos mayores de recolección cuando se trate de prácticas tradicionales o necesidades vinculadas al territorio.
Para poder trasladar las semillas es obligatorio tramitar la Guía Forestal Única, un documento que certifica el origen del producto y la zona donde fue recolectado. El trámite puede realizarse en línea o en oficinas ubicadas en localidades cordilleranas como Villa Pehuenia, San Martín de los Andes y Aluminé.
Las personas interesadas deben acreditar su identidad y domicilio en la provincia. En el caso de integrantes de comunidades mapuche, también se solicita una certificación emitida por la autoridad de la agrupación correspondiente.
La recolección se limita a prácticas que protejan el bosque
El sistema busca preservar a la Araucaria araucana, una especie emblemática de la Patagonia que además cumple un rol clave en el ecosistema de la cordillera neuquina. Por esa razón, la normativa prohíbe cualquier método que pueda dañar el árbol. Las semillas sólo pueden recogerse del suelo una vez que caen de forma natural y está totalmente prohibido utilizar herramientas, palos, lazos u otros elementos para bajarlas de la planta.
También se impide realizar la cosecha en sectores afectados por incendios forestales y en zonas cercanas a asentamientos rurales sin autorización.
La temporada se extenderá durante varias semanas y forma parte de una práctica histórica en la cordillera de Neuquén. Cada año, familias y comunidades de la región se organizan para recolectar los piñones que luego se consumen o se utilizan en preparaciones tradicionales, siempre dentro de los límites establecidos para proteger el bosque de araucarias.