Como parte de una gira por la Patagonia, el streamer Brunenger llegó al Alto Valle y además de recorrer Neuquén Capital cruzó el puente para conocer las instalaciones del Club Cipolletti.
El influencer, que es reconocido por su repercusión en la plataforma “Kikck” (450 mil seguidores) desde hace varios años compartió el vivo su paso por La Visera, tiró unos penales junto al misterioso Comunity Manager Albinegro y recibió como regalo una camiseta de Cipo, pero de la primer división de básquet.
Es que el hombre de las redes nacido en la ciudad de Lanús es fanático de la disciplina y le encantó la musculosa de Cipo, el último modelo que tiene la primera división.
Brunenger fue recibido a puertas abiertas por la institución que vio a la inquietud del joven como una manera de seguir potenciando la imagen en el mundo y ganar en repercusión de cara a una temporada del Federal A de fútbol a la que aún le queda un mes para comenzar.
No estaba el plantel
Al momento en que Brunenger golpeó la puerta, el plantel de primera división no se encontraba en La Visera. Bajo las órdenes de Daniel Cravero intensificaban la puesta a punto física en un predio de la ciudad.
El streamer elogió las condiciones del campo de juego, algo en lo que la dirigencia albinegra ha invertido mucho dinero y tiempo para poder superar el trauma que representó la salida del sintético que aún pasa factura por algunos sectores.
Su paso no pasó desapercibido en el mundo de redes sociales y rápidamente comenzó a reproducirse por distintos dispositivos, dejando atrás el incómodo momento que en el arranque de la semana le tocó vivir en Bariloche.
Es que caminando por el centro de la ciudad lacustre, a Brunenger lo agredió un grupo de jóvenes sin razón aparente. Por suerte para, su paso por el Alto Valle fue mucho más ameno.