El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa anunció el inicio de la obra del nuevo pabellón de máxima seguridad en la Unidad de Detención 22 de Cutral Co, la cual permitirá fortalecer el sistema penitenciario de la Provincia.
Neuquén invertirá $11.872 millones para la obra que está proyectada que se termine dentro de un año.
El Gobernador recorrió el predio donde se levantará la obra junto al intendente, Ramón Rioseco; la ministra de Infraestructura, Tanya Bertoldi; el intendente de Plaza Huincul, Claudio Larraza y otros funcionarios provinciales y municipales.
“Son inversiones que no se han hecho en toda la historia de la Provincia”, afirmó Figueroa.
El objetivo de la cárcel de máxima seguridad es dar respuestas a las demandas de la población producto de reiterados hechos de inseguridad que sufre la Provincia.
En los próximos días, además, estará habilitado el gas en las instalaciones de Centenario para avanzar con la política de traslados de presos.
“La inversión pública que está haciendo Neuquén es muy importante”
Figueroa dijo que “son inversiones que no se han hecho en toda la historia. Esto se pudo realizar gracias a la Emergencia Carcelaria que se determinó a través de una ley”.
Tanya Bertoldi adelantó una segunda etapa de la obra que sumará otros 3.000 metros cuadrados.
“En esta primera etapa son 3078 metros cuadrados, un sistema de premoldeados que nos permite agilizar”, detalló la ministra de Infraestructura.
Ramón Rioseco resaltó la importancia del trabajo conjunto con la Provincia: “Hay que invertir mucho en infraestructura para brindar contención”.
Los detalles de la obra
El nuevo edificio tendrá una superficie cubierta de 3.068 metros cuadrados en su primera etapa y estará destinado a alojar internos. Incluirá 27 celdas con 12 en planta baja y 14 en planta alta, más una celda de aislamiento. Se ejecutarán siete garitas de vigilancia y un sistema de cerramiento perimetral de entre cuatro y seis metros de altura.
El proyecto se desarrollará dentro del predio actual de la U22, en el parque industrial de la ciudad, y contempla una implantación independiente que permitirá futuras ampliaciones sin afectar el funcionamiento del establecimiento. El acceso se mantendrá por la entrada principal existente, con circulación diferenciada para optimizar la operatividad interna.